2° Shell Chile (2008)

Shell

Sostienen en Shell Chile que el trabajo en materia de Responsabilidad Social Empresarial se refleja tanto con sus empleados, contratistas y proveedores, como con la comunidad entera; sin olvidar, claro está, la lógica de su existencia como compañía: generar ganancias para sus accionistas.

“El compromiso está dado por llevar a cabo este ejercicio con la certeza de contar con indicadores y parámetros que regulen
nuestra labor en los tres pilares que integran la política base de la empresa: medioambiente –cuidado de los recursos naturales–, comunidad –programas de inversión social junto a organizaciones de la sociedad civil– y gestión del negocio –en la generación de ganancias–”, asegura Rodrigo Infante, country chairman de Shell Chile.

Y si bien es primera vez que participan en este ranking, el segundo lugar obtenido es prueba suficiente de que las cosas se están haciendo bien. Es que los principios de desarrollo sustentable guían a la compañía desde mucho antes de que el término fuera conocido y relacionado con gestión de RSE. De hecho, la idea de “hacerse medir” desde afuera, para saber cómo estaban posicionados dentro del país, fue precisamente lo que los motivó a participar.

“La implementación de este tipo de prácticas es algo muy natural para nosotros, pero sería arrogante decir que en Shell ya sabemos todo lo que hay que hacer. Es que aun cuando sigamos lineamientos generales, siempre podemos ir mejorando aspectos en los lugares donde estamos trabajando; es decir, hay que saber adaptar lo global a lo local, pero también recoger lo local que resulta relevante”, puntualiza el ejecutivo.

Entre las iniciativas más valoradas por su público interno destaca el hecho de que todas las políticas implican un beneficio directo o indirecto para ellos: trabajo en ambientes seguros, políticas de diversidad e inclusión, código de ética que guía las acciones, entrenamientos y seminarios específicos para el personal, y el respeto y sentido de pertenecer a un grupo profesional y humano “en el que lo importante continúa siendo la gente”.

A futuro, Infante asegura que el gran desafío está en generar alianzas de crecimiento en conjunto y formar redes entre todas las empresas que han crecido, formado y transformado el modelo de gestión de RSE desde sus inicios, “cuando para muchos sólo significaba trabajar en filantropía o hablar de relaciones con la comunidad cercana”.